domingo, 8 de septiembre de 2013

La insurgencia que viene

La insurgencia que viene[1]

Raúl Pérez Ríos



Son muchos los agravios que se han ido acumulando entre la clase trabajadora y la sociedad en general, los cuales pueden ser el preámbulo de una gran insurgencia popular a nivel nacional que impida que el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN) termine presentando cifras alegres, antes de pasarle la estafeta a otro presidente de la República emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Simplemente hay que señalar que el antecesor de EPN, Felipe Calderón Hinojosa, se encargó de decretar la extinción de Luz y Fuerza del Centro, dejando a más de 40 mil trabajadores sin empleo e impidiendo que por la vía legal lograran su reinstalación bajo la figura del patrón sustituto, al subsistir su materia de trabajo, aunque ahora a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De nada sirvió la gran cantidad de manifestaciones, marchas, mítines, plantones, huelgas de hambre, entre otras acciones que los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) han realizado para luchar por la defensa de su trabajo.

Hasta el momento sólo han obtenido pequeños paliativos, como la seguridad social y la jubilación de algunos de sus miembros, pero el objetivo fundamental que es la recuperación de su empleo, se encuentra muy lejos de ser alcanzado.

La embestida contra el SME fue una clara señal de que se estaba iniciando un ataque frontal contra las organizaciones sindicales independientes, así como contra las principales conquistas de los trabajadores, entre las que se encuentra la estabilidad laboral.

Una vez dado este fuerte golpe al SME, el ahora ex Presidente Felipe Calderón Hijosa continuó con la presentación de la Reforma Laboral, para su posterior aprobación, con la cual se legalizaron las contrataciones laborales precarias que ya existían de manera ilegal, como el outsourcing, la contratación por horas, etc., favoreciendo con ello a la patronal, en detrimento de los derechos de los trabajadores y sus conquistas históricas.

Ni la Unión Nacional de Trabajadores, ni el Frente Sindical Mexicano y demás sindicatos independientes y democráticos pudieron echar atrás la aprobación o modificación de dicha reforma que dejó intocado al charrismo sindical y sus prácticas clientelares y corruptas, al evitar la transparencia sindical y fortaleciendo la existencia de los contratos de protección patronal, al dificultar aún más la realización de demandas de titularidad y recuentos, para que los trabajadores no tengan la posibilidad de elegir al sindicato que mejor represente sus intereses.

Con la mano en la cintura, el Estado, después de asestar este duro golpe a la clase trabajadora perteneciente al Apartado A del Artículo 123 Constitucional, se dispuso a enfrentar ahora al magisterio democrático agrupado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), proponiendo para ello una “Reforma Educativa”, que nada tiene de educativo, pero sí de laboral, ya que impacta principalmente en los aspectos de la contratación, permanencia, promoción y condiciones de trabajo del magisterio.

La reciente aprobación de la Reforma Educativa y sus tres leyes secundarias constituye un cambio radical en las condiciones de trabajo de los maestros, a los cuales se les está eliminando prácticamente su derecho a la estabilidad en el empleo.

Vale la pena señalar que al sector de trabajadores al servicio del Estado que esta perfectamente controlado por el sindicalismo charro y que son afines al partido en el poder, hasta el momento no se les ha tocado ni un pelo con estas reformas, al grado que los mismos dirigentes de dichas organizaciones “sindicales” a las que más bien se les debería denominar “organismos corporativos de control patronal”, han salido a aplaudir todas aquellas iniciativas que atentan contra las organizaciones sindicales independientes y democráticas, en un acto claramente de esquirolaje.

En el sector popular, la desaparición de LyFC y la eliminación de los subsidios a la electricidad, está ocasionando que los usuarios de este servicio en el centro del país que está siendo afectado por las altas tarifas eléctricas, se empiecen a organizar y a unir con los usuarios de otros estados que ya llevan tiempo luchando contra dicha realidad.

Como todos saben, la eliminación de los subsidios del Estado al sector energético ya tiene tiempo instrumentándose por “recomendación” de los organismos multilaterales  como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Las alzas constantes a la gasolina ha tenido un impacto inflacionario, ya que provoca el aumento del transporte, así como de todos aquellos productos o servicios que lo requieren, y con los raquíticos incrementos salariales que se le otorgan año con año a la clase trabajadora, ya casi no hay sueldo que alcance.

A clase media, sin duda, cada vez más está en peligro de extinción y su papel como estabilizador social se vuelve más insignificante. Las recientes manifestaciones de los jóvenes universitarios y anarquistas son una muestra no solo de politización, sino también del descontento social que se está generando ante la falta de oportunidades, tanto para acceder a la educación media superior y superior, como al trabajo, a pesar de las necesidades que existen por el encarecimiento de la vida.

La estocada final que le espera a la sociedad mexicana es, sin duda, la aprobación de la Reforma Energética y Hacendaria o Fiscal, con las cuales se pretende entregarle el petróleo o por lo menos sus ganancias a la iniciativa privada, buscando que ahora la sociedad aporte los recursos que le dejará de dar la venta del petróleo al Estado.

La aplicación del Impuesto al Valor Agregado en alimentos y medicinas, así como el aumento del mismo en los demás productos y servicios terminará por colmarle el plato a la sociedad mexicana, para dar paso al México bronco que ha sido protagonista de grandes gestas históricas, como el Movimiento de Independencia, la Guerra de Reforma y la Revolución Mexicana.

Las condiciones objetivas para un estallido social cada vez se van profundizando más, mientras que las condiciones subjetivas se van construyendo a un paso más lento, pero seguro, ya que los agravios que se han ido acumulando obligan a que los sectores conscientes y organizados de la sociedad vayan dejando de lado sus intereses gremiales y sectoriales, para empezar a trazar un proyecto político en defensa de la soberanía nacional y de los derechos del pueblo que pueda cristalizarse y transformar esta realidad que oprime y en su caso reprime a los que empiezan a luchar.

La CNTE, con su estructura, su trayectoria de lucha y la situación que enfrenta en estos momentos, tiene la posibilidad de aglutinar a todos estos sectores sociales que han sido y serán agraviados por el Estado, a través del llamado “Pacto por México”, y encabezar con ellos una gran insurgencia magisterial y popular a nivel nacional, como la que realizó en el año 2006 la Sección 22 del SNTE en el estado de Oaxaca, con la conformación de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

Si cada quien sigue luchando por su lado y además divididos, como sucede actualmente en la lucha contra la Reforma Energética, con el Partido de la Revolución Democrática y Cuauhtémoc Cárdenas por un lado y el Movimiento Regeneración Nacional con Andrés Manuel López Obrador por el otro, no se podrá impedir que este tipo de reformas se aprueben.

Sólo la unidad, la organización y la lucha nos permitirán vencer estos intentos del gobierno y la iniciativa privada de despojarnos de nuestras riquezas y los derechos que tenemos, y eso la CNTE lo sabe y lo tiene como lema de su movimiento: “Unidos y organizados venceremos”.







[1] Artículo publicado en “Proyecto Vanguardia. Revista de análisis, denuncia e información”. No. 4. Septiembre de 2013. p. 22-23. https://proyectovanguardia.wordpress.com/2014/08/26/la-insurgencia-que-viene/





sábado, 7 de septiembre de 2013

Una noche en el plantón de la CNTE

Una noche en el plantón de la CNTE

Raúl Pérez Ríos


Son las diez de la noche. Llueve como todos los días. Cae una llovizna ligera pero constante.

Salgo de la estación del metro Zócalo rumbo a la carpa de los Presos políticos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

En la carpa se ven las mantas y los carteles con los rostros de los profesores Lauro Atilano Grijalva Villalobos, así como de Mario Olivera Osorio, además de los luchadores sociales Leonel Manzano Sosa, Sara Altamirano Villalobos y Damián Gallardo Martínez.

Todos ellos se encuentran en los penales de máxima seguridad del país, acusados de delitos que no cometieron.

El suelo de la plancha del Zócalo capitalino donde esta la carpa esta mojado. A lado de ella hay muchas carpas más que resguardan a los maestros de la CNTE que ya llevan varios días en la ciudad y que provienen la mayoría de ellos del estado de Oaxaca.

Se oyen las risas, las conversaciones de los profesores que día con día han estado realizando manifestaciones en contra de la recién aprobada Reforma Educativa y sus leyes secundarias.

El Palacio Nacional esta a un costado del plantón, al igual que los edificios del Gobierno del Distrito Federal, así como la Catedral Metropolitana.

El ruido más constante es el de las gotas de la lluvia chocando contra los techos de las carpas.

En una mesa al interior de la carpa hay galletas y en el suelo unos garrafones de agua. También hay cereal, pan, café, aceite, frijoles y demás víveres que la gente solidaria le ha traído a los maestros para que puedan continuar con su lucha, a pesar de que el gobierno ha decidido retenerles sus salarios, con el fin de que regresen a sus lugares de origen.

A lo lejos se escucha un grito que dice "Viva México", el cual es secundado por otro que dice "Viva". Sin duda, después de varios días, e incluso semanas, los maestros todavía tienen ánimos de lucha, a pesar de que tanto la Cámara de Diputados, como el Senado de la República decidieron aprobar estas leyes y reformas lesivas para los trabajadores de la educación, por lo que únicamente queda la posibilidad de presionar al Presidente de México para que las vete, lo cual difícilmente va a ocurrir.

Una vez publicadas en el Diario Oficial de la Federación, las leyes secundarias derivadas de la Reforma Educativa entrarán en vigor y con ello se habrá cerrado la posibilidad de diálogo y negociación que han buscado con insistencia los maestros de la CNTE.

Lo anterior derivara en la búsqueda de amparos y controversias constitucionales que, ante un poder judicial entregado a los dictados presidenciales, difícilmente se obtendrán.

La lluvia sigue cayendo, mientras a lo lejos se escucha la música de algún centro nocturno que este viernes 6 de septiembre de 2013 le ha abierto las puertas al público.

Sin duda, se antoja más estar en lugar como esos, escuchando música, fumando y tomando alguna bebida, en lugar de estar en una carpa bajo la lluvia esperando el amanecer. Pero la lucha que están dando los maestros en estos momentos es más importante que un rato de esparcimiento.

Es increíble que mucha personas se dejan llevar por el discurso oficial de que los maestros que están luchando en estos momentos por la defensa de sus derechos laborales son unos "huevones". Ya quisiera ver a muchos de los que piensan eso sufriendo las inclemencias del tiempo y las incomodidades que existe en el plantón del Zócalo capitalino.

Algunos maestros que se encuentran cerca de la carpa tosen de vez en cuando. No es raro que algunos compañeros sufran resfriados con el frío de la noche y la humedad que deja la lluvia.

Los maestros de vez en cuando empujan el agua que se acumula en los techos de plástico de las carpas, para evitar que el peso de la misma haga que se vengan abajo.

En la noche es difícil encontrar un sanitario que no sea alguno de los portátiles que ha instalado el GDF junto al campamento, los cuales ya están por demás sucios y olorosos, aún así, maestras y maestros los usan porque no tienen más opción que esa.

En el campamento conviven los maestros con los electricistas, los universitarios e integrantes de otras organizaciones sociales, políticas y sindicales, que de manera solidaria han decidido sumarse al plantón, o por lo menos a las guardias que se mantienen en cada una de las carpas del mismo. También se encargan de recabar víveres y dinero para apoyar a los maestros.

Por otra parte, no faltan los vendedores ambulantes que venden café y comida en la noche.

Este es el ambiente que se vive en la noche en el plantón de la CNTE ubicado en el Zócalo capitalino. En las carpas se da información y se discute sobre el estado actual del movimiento.

Entre los lazos que sujetan las carpas al suelo los maestros pasan de un lugar a otro.

Al amanecer se oyen los pases de lista, así como a los trabajadores del GDF que recolectan la basura que se genera diariamente en el campamento y a uno que otro vendedor de periódicos ofreciendo algún diario entre las carpas, además de las campanadas de la Catedral y el ruido de los trastes que se usan para preparar la comida.

Con su lucha, los maestros han dado una muestra de dignidad. Han manifestado claramente su posición política contra la mal llamada "Reforma Educativa" y sus leyes secundarias que afectan sus derechos laborales.

Pronto se definirá si continúan o no el plantón o si pasan a otra etapa de su lucha desde sus estados, de manera coordinada, para evitar que se aplique la Reforma y sus leyes secundarias.

Aunque hay un poco de desanimo, los maestros no se sienten derrotados. Ellos han hecho lo que ha estado en sus manos y a su alcance. Han vuelto a dejar nuevamente en claro aquella consigna que dice: "El maestro luchando también esta enseñando".


¡Vivan los maestros de la CNTE!


7 de septiembre de 2013